Con más del doble de casos nuevos que días anteriores, ayer se sintió el impacto de los festejos para despedir el 2020. El Ministerio de Salud Pública de Tucumán contabilizó ayer 125 nuevos casos y cinco fallecidos.
La capital se mantuvo como la principal concentración de casos, con 22, pero a diferencia del sábado, la segunda localidad que más casos aportó fue Yerba Buena, con 15 casos. La distribución total queda así: Capital (72); Yerba Buena (15); Monteros (8); Chicligasta (6); Cruz Alta (6); Lules (6); Tafí Viejo (5); Burruyacú (3); Río Chico (3); Trancas (1).
Desde que comenzó la pandemia los casos en Tucumán ascendieron a 68.289, de los cuales 64.874 fueron dados de alta.
Con respecto a los fallecidos, el número creció a más del doble, ya que los dos informes anteriores venían arrojado dos fallecimientos por día. Los que perdieron la vida fueron cuatro hombres y una mujer, todos entre 47 y 85 años, de los cuales cuatro estaban internados en el sector público y uno en el privado. Se trata de una mujer de 54 años con comorbilidades, internada en terapia intensiva del sector público, con asistencia respiratoria mecánica, con neumonía por covid-19. El resto de los hombres que fallecieron tenían 85, 55, 47 y 75 años. Todos presentaban comorbilidades.
Las autoridades sanitarias ya habían anticipado que los casos comenzarían a subir debido a la gran cantidad de fiestas clandestinas que ocurrieron en vísperas de Año Nuevo.
El relajamiento de la población tucumana y el incumplimiento de las medidas de bioseguridad dictadas tanto por el gobierno nacional, como por el provincial, está generando un ascenso en la curva de contagios en Tucumán. Las autoridades sanitarias no descartan que de continuar con esta tendencia, muy pronto se tengan que determinar nuevas medidas restrictivas, como ya lo están evaluando en otras provincias con contextos similares.